
La pregunta no es mía, es de otro Trisident.
Ahora me doy cuenta que no le respondía a esa pregunta ¿Qué haremos cuando seamos viejos? Así que, company, con un poco de retraso y después de haber contado aproximadamente las horas que llevo este 2008 nadando, pedaleando y corriendo y aproximando también de forma paralela un cálculo de intensidad en cada una de esas nobles actividades, te respondo, colega, de manera abierta.
No sé tío, supongo que entonces no tendré más remedio que volver a drogarme…
Y no es broma.
¿No visualizas nunca tus rodillas, tus caderas, tus hombros de aquí a unos años?
No digo que yo lo haga. Soy un poco cobarde y no quiero hacerlo. O mejor, a veces me siento tan arrogante y poderoso, que me la suda lo que diga cualquier especialista médico al respecto. Supongo que aplico el mismo principio que aplicaba hace años a otras actividades y actitudes. Ese a mi no me pasará que luego se demostró erróneo. Supongo que confío en la eterna durabilidad y buen funcionamiento de mis articulaciones.
Un dato: La medicina para los "populares" encontrará de aquí a unos años un nuevo atlas de enfermedades ligadas a los "populares" hasta ahora no habituales y reservadas a exdeportistas que acudían y acueden a médicos, fisiólogos y farmacólogos especializados.
¿Qué no?
Solo basta un paseo por los blogs de este deporte, pero también de running o ciclismo par ver que en general entrenamos más que muchos deportistas profesionales.
En el caso de los triatletas de larga distancia el más es MUCHO MÁS.
Este blog a veces es una muestra.
Y la verdad no sé si se trata de adelantarle al mundo que nos lee que un día u otro estaremos realmente jodidos de la cadera, de las rodillas, del corazón, del hígado,...
Colega, no creas que esta respuesta tiene como objeto criticar a nadie, yo sólo me permito reflexionar como si lo hiciera en voz alta. En todo caso, si soy crítico con alguien es sobre todo conmigo mismo.
Las evidencias dicen que ho hay ningún exceso que sea bueno. Ninguno. Sean del tipo que sean. Y creeme si te digo que no hay mucha diferencia entre hacer un recuento de mis entrenos hasta ahora, y del recuento de las fiestas que me pegué en otras épocas, las cosas que me metí, las horas que dediqué a tal o cual proyecto y toda esa mierda.
El mismo adicto que antes sólo que adicto a otra cosa.
Imagino que la medicina habrá avanzado lo suficiente a nivel de prótesis y esas cosas y será posible seguir andando sin cojear con 60 o 70 años. Igual hasta es posible transplantarse caderas, rodillas, hombros, corazones, pollas, … mejores que las que tenemos ahora.
De todas maneras, se siente, ya puedes ir descartando, si no bajas el ritmo, disputar un IronMan a los 60. Y ves descartando incluso disputar una carrera popular de más de 5km., a menos que no sea una “Popular Special”.
En mi caso, lo que me importa de verdad y de lo que no tengo ninguna duda es de que el mercado farmacológico legal va a poner a mi disposición una considerable cantidad de sustancias que me permitirán aliviar mis sufrimientos unas, y sustituir las endorfinas que genera la actividad deportiva, pero también la sexual, otras para pasarme los últimos años de mi vida jubileta convenientemente colgado.
O no.